



Cada año la navidad es distinta, en todo sentido, a veces se disfruta en familia, a veces no tanto, pero creo que efectivamente el sentido de ella se ha ido perdiendo en el tiempo, no soy de lo mas católico que existe, pero el consumismo nos ha ido absorviendo a todos, de algún modo u otro. Creo que lo mas rescatable de ella, es que todos compartimos, por lo menos, una comida junto a nuestros seres queridos y que es el momento de reencontrarse con nuestros sentimientos, perdonarse o decir lo que se siente.
Acá les dejo algunas imagenes de lo que encontré cuando recorria las calles y plazas de Viña del Mar y Quilpué.























